José Gamarra
‘El Maestro’ Gamarra creció en el barrio Ferrocarril de Tacuarembó, en un entorno familiar marcado por la disciplina, el trabajo doméstico y un estrecho contacto con la naturaleza. Hijo de un oficial militar y de una ama de casa, sus recuerdos de infancia —ríos, animales y rutinas cotidianas— dejaron una huella visual y emocional duradera. Desde muy temprana edad se sintió profundamente atraído por la vida cultural, asistiendo a eventos artísticos, conciertos y funciones de ballet que despertaron su sensibilidad hacia la forma, el movimiento y la expresión.
La práctica artística de Gamarra surgió tempranamente como una manera de observar y comprender el mundo. Su formación en escuelas experimentales de tiempo completo fomentó la exploración de materiales, el color y la percepción, mientras que sus docentes reconocieron y alentaron su inclinación artística. A los once años ya realizaba retratos y dibujos que evidenciaban un claro compromiso con las artes visuales. Su curiosidad se extendía más allá del aula, llevándolo a traducir experiencias —desde el cielo nocturno hasta espectáculos musicales y teatrales— en imágenes basadas en una observación minuciosa y una profunda carga emocional.
Sus primeras exposiciones tuvieron lugar a mediados de la década de 1940 en Montevideo, marcando el inicio de una carrera en constante expansión. En 1959 recibió la Beca Itamaraty para estudiar grabado en Río de Janeiro, seguida de una etapa en São Paulo, donde enseñó pintura en la Fundación Penteado. En 1962, su participación en las Bienales de Jóvenes Pintores de Montevideo y París le valió el Premio de Pintura y una beca del gobierno francés, lo que motivó su traslado a París en 1963, ciudad en la que decidió establecerse de manera permanente.
En Francia, Gamarra desarrolló sus reconocidas pinturas al óleo de paisajes amazónicos, que se convertirían en un eje central de su obra madura. A lo largo de su trayectoria ha realizado más de sesenta exposiciones individuales y ha participado en numerosas muestras colectivas en todo el mundo. Durante la dictadura militar en Uruguay permaneció en el exilio, regresando recién en 1985 tras la restauración de la democracia.
Sus obras forman parte de importantes colecciones internacionales, entre ellas el Museum of Modern Art (Nueva York, Estados Unidos), el Metropolitan Museum of Art (Nueva York, Estados Unidos), el Musée d’Art Moderne de Paris (París, Francia), el Museo de Arte Moderno (Buenos Aires, Argentina), el Instituto de Bellas Artes (Ciudad de México, México), la Rockefeller Foundation (Nueva York, Estados Unidos), la Fundación Mario Benedetti (Montevideo, Uruguay), el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (Badajoz, España) y el Musée International Art Against Apartheid (itinerante; Assemblée Nationale, Ciudad del Cabo, Sudáfrica).
Reconocido como uno de los artistas uruguayos de mayor proyección internacional, la trayectoria de Gamarra refleja un compromiso sostenido con el arte como una práctica poética y crítica de diálogo con la memoria, el paisaje y la historia.
